Pérez Bayer, Francisco - Diario del Viaje que hizo desde Valencia a Andalucía y Portugal en 1782

From Fina Wiki


Pérez Bayer, Francisco - Diario del Viaje que hizo desde Valencia a Andalucía y Portugal en 1782
FINA IDUnique ID of the page  9388
TitleTitel of the book. Diario del Viaje que hizo desde Valencia a Andalucía y Portugal en 1782
InstitutionName of Institution. Madrid, Biblioteca Nacional
InventoryInventory number. mss. 5953-5954
AuthorAuthor of the document. Francisco Perez Bayer
Publication dateDate when the publication was issued: day - month - year . 1782
PlacePlace of publication of the book, composition of the document or institution. Madrid 40° 25' 0.12" N, 3° 42' 12.89" W
Associated personsNames of Persons who are mentioned in the annotation. Fernando José López de Cárdenas, Bernardo de Estrada, Pedro Leonardo de Villacevallos, Benito Arias Montano, Francisco Bruna y Ahumada, Manuel José Díaz de Ayora y Pineda, Juan Antonio Carrascal
KeywordNumismatic Keywords  journal, diary, portugal, spain, andalucia, iberian, obulco, samaritan, goths, wisigothic, roman republican, roman, roman provincial, antinous, cleopatra, domitia, coin weight, metrology, smyrna, greek
LiteratureReference to literature. Salas Álvarez 2008, p. 1741
LanguageLanguage of the correspondence
LinkLink to external information, e.g. Wikpedia
Grand documentOriginal passage from the "Grand document".

-Madrid, Biblioteca Nacional, mss. 5953-5954 y Real Academia de la Historia, mss. 9/5474 y 9/5498 : Diario del Viaje que hizo desde Valencia a Andalucía y Portugal en 1782 (Salas Alvarez 2008, p. 174). p. 232 : Colección Numismática de Fernando José López de Cárdenas, Cura de Montoro, conocida a través de la descripción realizada por Pérez Bayer, al que «mostró también sus monedas antiguas. Obligóme casi a que tomase, y tomé tres: una de Obulco grande, otra desconocida, atribuída a Asido (por tener el corte como las samaritanas) y otra en que está las letras..., de que yo tengo tres o cuatro entre mis monedas» p. 296 : Colección de Bernardo de Estrada, intendente del Ejército y miembro de la Real Academia de la Historia. Es conocida gracias a la descripción que de la misma realizó Francisco Pérez Bayer, en su casa sita «en la calle mayor de San Andrés... tiene algunas cosas muy curiosas: bastantes monedas godas, una en TVCCITVGE o Martos, creo de Leovigildo, muy rara y para mí nunca vista. Tiene el GUNDEMARO y otras nada vulgares....» ; p. 298-299 : Pedro Leonardo de Villacevallos - También Francisco Pérez Bayer, a su paso por Córdoba, conoció la colección, en aquel momento ya propiedad de Rafael María de Villacevallos, y la describió de la siguiente manera: «el monetario... de don Pedro Leonardo de Villacevallos... es más recomendable por la extensión de sus series (imperial, de familias, de colonias de España, de pueblos y ciudades...) que por raridad de las monedas. Un Antinoo vi griego razonablemente bien conservado, una Cleopatra también griega, varias colonias españolas muy hermosas y otras cositas curiosas, pero no de la primera raridad, una Domicia hubo, y está su descripción en su casilla, pero ésta está vacía. Lo singular de este monetario es un siclo de Israel entero, esto es, de peso de cuatro dracmas áticas que son justos tres adarmes y medio de nuestras pesas vulgares, y pesando cada adarme sesenta y tres granos debería el siclo de que hablamos pesar doscientos cincuenta y dos granos (como los que pesa el siclo entero del Escorial que fue de Benito Arias Montano), pero no pesa sino doscientos cuarenta y nueve, esto es, tres granos menos de su legítimo peso, porque está algo más manoseado que aquél y algo más lucio, y así, no es maravilla que haya perdido los tres granos. Por lo demás es el mismo mismísimo que el del Escorial, y yo no dudará en afirmar, vista su fábrica, que lo haya hecho el mismo artífice» p. 310-311 : Colección numismática de Juan Antonio Carrascal: según Pérez Bayer este monetario gaditano «está hoy depositado en poder de un eclesiástico condecorado llamado don Gregorio Pavía, testamentario de Carrascal y tesorero de S. Ilma., y me dijeron se guarda para colocar en la librería del Palacio Episcopal. Está aún sin ordenar, y había S. Ilma. dispuesto que se pasasen los sacos de las monedas a palacio... En un solo saco habría más de tres mil de metal de todas clases y tamaños, muchas imperiales, muchísimas más colonias españolas, y entre ellas bastantes raras y de una perfect conservación. Tendría trescientas colonias patricias y casi otros tantos Obulcos, Ulias, Iulias Traductas, Osunas, Carmonas, Iulias Rómulas, Accis, Irippos, etc. ... Prosiguió su escrutinio de las monedas de bronce, y como había muchos años que no se había manoseado ni tal vez movido de un sitio, y el metal de suyo arroja una especie de espumilla o moho puerco y enojoso al olfato, se me iba la cabeza con aquel olor y las manos y dedos se me pusieron verdes. Pedí agua y dejamos otros sacos menores de medallas de metal para otro día y pasamos a los envoltorios de las medallas de plata. Habrá, en mi juicio, como quinientas de familias... En la serie de góticas de oro tampoco ví sino Leovigildos, Recaredos, Sisebutos, Vitiricos, etc., no Gundemaros, Hermenegildos, Julgos y mucho menos Rodrigos. Si el número de estas monedas es grande, mayor es el de las imperiales romanas, y en ellas vi una Domicia hermosísima y un Calígula con Agripina; las demás: Nerones, Adrianos, Antoninos Píos y algunas de Constantinos, Constantes, Arcadios, Honorios y otras más bajas que no tienen más aprecio que el peso del metal. De los reyes de Castilla, desde don Fernando el Santo hasta los Reyes Católicos, tiene una colección copiosa: Alfonsos, Fernandos, Enriques, Pedros, etc. Y aún es mayor la de los reyes moros de Córdoba, en que hay también varias monedas turcas modernas. Dos monedas ví entre las de oro labradas en Valencia y con las armas de aquella ciudad, ni más ni menos que los antiguos diez y ochenos de plata, muchos florines y otras monedas modernas ». p. 327 : «primero tres monedas de plomo muy consistentes, las cuales son de un tamaño y peso enorme. La mayor tendrá seis onzas, y en su haz hay una cabeza barbada harto bien hecha con su morrión o bonete de figura cónica parecida a los vulcanos como se expresan en las monedas de Luciferi Fanum. Tiene al derredor su orla de laurel o de olivo muy sutil, que apenas se percibe, y por detrás del cuello sube una como lanza hacia la izquierda. La cabeza irá a la derecha. En el reverso hay una figura de mujer desnuda como que se baña y otra en segundo término que parece la está observando; una y otra se perciben poco. Dudé si serían o expresarían a Diana en el baño y a Acteón. Otra moneda... tiene en su haz una cabeza desnuda vuelta hacia la izquierda, que no es fácil adivinar cuál sea. De pronto da un aire a la cabeza de Julio César y ayuda a conjeturarlo así el reverso, que es un elefante, pero se duda si la cabeza tiene láurea. La tercera es de peso de tres onzas cabales. Tiene en su haz, dentro de un círculo formado de puntos, estas letras: A.AT, y por bajo LAT; en el reverso un ave que parece pavo real. Estas tres monedas de plomo me dijo don Pedro de Estrada haberse encontrado en los cimientos del nuevo colegio de Santa Victoria que se está hoy labrando en esta ciudad para educandas nobles. Otra moneda me enseñó de gran modulo, en cuyo haz se ve una cabeza barbada desnuda vuelta hacia la derecha, y en frente de ella IPORA; en el reverso, un toro en acto de caer delante de una ara que está junto a su cabeza. Así ésta como las tres monedas o medallones de plomo que quedan descritas me han parecido dignas de que se copien en este diario». p. 397 : Monetario del Gobernador de Tarifa, a quien definió Pérez Bayer como un «sujeto de edad muy avanzada pero recogedor de medallas antiguas, de las cuales aún conserva una gruesa posesión. Díjome que había regalado varias a varios; que yo entresacase y tomase las que quisiera para mí; que sabía que así las empleaba bien; que a él ya por su edad no le servían sino de peso inútil... hube de admitir por cortesía dos que me regaló: una griega de plata moderna, contrahecha, en que hay un busto de mujer con su láurea y al derredor ... ///LAZIA, y en el reverso una Minerva de pie apoyada su derecha sobre una asta militar y a sus pies su escudo o la egis con un letrero largo y cruzado a ambos lados muy mal discernido que yo jamás he podido leer... Puede ser que su original fuese de alguna moneda de Esmirna, por que se me trasluce en la moneda el nombre de esta ciudad SMYRNAION. La otra moneda es española, de alguna de las colonias de Andalucía... es a este modo de cobre mediano modelo y aun menor». p. 478 : Monetario de Manuel José Díaz de Ayora y Pineda, de quien Pérez Bayer dice que «mostróme también sus monedas. Yo buscaba las desconocidas por si había alguna que no hubiese visto. Un solo SACILI vi bilingüe, pero las letras que tiene desconocidas apenas están legibles. Tiene una colección muy decente de colonias españolas». p. 501 : Monetario de Francisco de Bruna y Ahumada: entre las colecciones de antigüedades que llegó a reunir en los salones de los Reales Alcázares de Sevilla, poseyó una importante colección privada de monedas, que vio Pérez Bayer, durante su estancia en la ciudad, le «mostró muchas de sus monedas, especialmente las desconocidas españolas, que son las que yo deseaba ver, y las griegas. De éstas en España sólo hay las que se les escapan a los curiosos italianos y a los franceses, y más que todo a los ingleses, que no sólo la compran con furia sino que van a buscarlas a los países donde se acuñaron y se encuentran, por remotos que sean».

References

  1. ^  Salas Alvarez, Jesus (2008), "El coleccionismo numismático en Andalucía durante la Ilustración", Numisma, 252, p. 149-176.